Categorias:

Al Director de "La Nación": ¡con Dios Nuestro Señor no se juega!

Tag`s: personal, director, nación:, dios, nuestro, señor, juega
Al Director de "La Nación": ¡con Dios Nuestro Señor no se juega!
Detalles para: PHO
Rango: Mystic 
Nivel: 182647 
Fecha: 2015-08-19
Autor: PHO
Aumentar + | Disminuir - | Ampliar Imagen
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro
Buenos Aires, 15 de agosto de 2015
Fiesta de la Asunción de María Santísima

Doctor
Bartolomé Mitre
Director de “La Nación”
Presente


De mi consideración,

En la revista del diario “La Nación” del 9 al 15 de agosto ppdo. –bajo el título Vincenzo, el tío de Valeria. (Cfr. Bandeja de Salida- Remate, Cinco últimas ideas antes del final, Texto de Esteban Feune de Colombi/Ilustraciones de Kalil Llamazares)- ha sido publicada una gravísima ofensa a Dios Nuestro Señor que me ha dolido profundamente, como también a los incontables católicos que han tomado conocimiento de la misma.

Para que de alguna manera usted pueda comprender la profunda indignación que embarga mi espíritu ante lo sucedido, figúrese usted, Doctor Mitre, cuáles serían sus sentimientos si alguien hiciera con la figura de su padre un juego de palabras como el que se han atrevido a hacer con el mismo Dios Nuestro Señor, a quien los católicos reconocemos presente en la hostia consagrada en cuerpo, sangre, alma y divinidad, como nos lo enseña la Iglesia.

El diseño muestra
las manos de un sacerdote elevando la hostia en el momento de la consagración, es decir, presentando el cuerpo de Cristo a la adoración de los fieles.
Bajo el título “Vincenzo, el tío de Valeria”, el texto relata que un sacerdote, en un pueblito italiano, era “un seductor nato” y “tenía varias amantes”, razón por la cual las mujeres “más bonitas de Santerazo in Colle” ocupaban los primeros bancos de la iglesia para “comulgar antes que nadie”.

Al momento de la comunión, concluye la sátira ofensiva,
“el religioso sostenía la hostia a la altura de la boca de sus fanáticas y decía Cristo, qui corpo, en vez de corpo di Cristo”.
Si el propósito del autor de esas líneas fue el de hacer reír,
evidentemente no lo ha logrado con quienes, como católicos, tomamos en serio el segundo Mandamiento de la Ley de Dios “No tomarás en falso el nombre del Señor tu Dios”, el cual prescribe respetar el nombre del Señor, no utilizándolo “en sus propias palabras, sino para bendecirlo, alabarlo y glorificarlo y nos prohíbe todo uso inconveniente del nombre de Dios.
Muy por el contrario, lógicamente, porque creemos, como nos lo enseña la Iglesia, en la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo en la hostia consagrada por las manos ungidas del sacerdote durante la celebración de la Santa Misa. (Cfr. “Catecismo de la Iglesia Católica”, Segunda Parte, La celebración del misterio cristiano, Art. 3 El Sacramento de la Eucaristía).

Si a usted, Dr. Bartolomé Mitre,
sin duda no le agradaría que alguien hiciera un denigrante juego de palabras con el nombre de su propio padre en circunstancia alguna y menos aún en un diario o revista de gran circulación, le resultará sencillo comprender que a mí, como a los católicos que por el sacramento de la Confirmación hemos recibido el poder de confesar la fe de Cristo públicamente“ (Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, in Catecismo de la Iglesia Católica, apartado 1305), con muchísima más razón nos haya dolido profundamente el insulto al mismo Cristo reproducido en la revista de “La Nación” como una anécdota pícara con el propósito de hacer reír.
Es la razón por la cual solicito a usted que arbitre las disposiciones necesarias para que, en la revista de “La Nación” y con el debido destaque se publique esta carta como desagravio al Señor de tan grave ofensa recibida.

Sin otro particular y confiando en su favorable respuesta a mi pedido, saludo saludo a usted atentamente,

Martín J. Viano
Orientador Familiar
Director


Envíe usted también, estimado amigo de Para Hacerse Oír-Hablemos Claro carta de protesta al Director de "La Nación", haciendo clic en:


Otras publicaciones de este usuario: