Categorias:

Entre Ríos: ¿Qué culpa tiene un niño por el modo como fue concebido? ¿Es menos niño que otro?

Tag`s: espiritualidad, entre, ríos:, ¿qué, culpa, tiene, niño, modo, como, concebido?, menos, niño, otro?
Entre Ríos: ¿Qué culpa tiene un niño por el modo como fue concebido? ¿Es menos niño que otro?
Detalles para: PHO
Rango: Mystic 
Nivel: 182347 
Fecha: 2012-01-17
Autor: PHO
Aumentar + | Disminuir -
Para Hacerse Oír-Hablemos Claro emitió un comunicado y dirigió a una carta abierta al Juez de Familia Raúl Tomaselli (Concordia, Entre Ríos) a propósito de la presión existente para que se autorice la práctica del aborto en una niña de 11 años de la provincia de Entre Ríos, que habría quedado embarazada de un adolescente de 16 de su entorno familiar. La nota, firmada por sus directores el Sr. Martín J. Viano y la Lic. Araceli Ramilo Alvarez, afirma que legitimar el aborto, por cualquier razón que fuera, significa abrazar una concepción reduccionista de los derechos humanos según la cual se puede seleccionar a los niños que deben o no nacer, conforme hayan sido concebidos. ¿Qué culpa tienen los niños?, se pregunta Para Hacerse Oír. La carta alude, además, a los graves daños físicos y psicológicos que padecería la niña, dejándole una huella psíquica difícil de borrar, al ser sometida a la experiencia más deshumanizante que se pueda sufrir, es decir, el aborto. Por todo lo anterior, Para Hacerse Oír exhorta al Juez de Familia Dr. Raúl Tomaselli
a apostar por la vida y no por la muerte, favoreciendo así que se aúnen esfuerzos a favor de la madre y del hijo, dos sujetos de derecho a los cuales hay que proteger desde el momento de la gestación, de manera integral, trabajando desde el inicio el vínculo madre e hijo y en los casos extremos en que dicho vínculo no se pueda dar, favorecer la adopción, pero nunca la muerte de un ser inocente.
A continuación el texto completo de la declaración.

TEXTO COMPLETO

Entre Ríos: ¿Qué culpa tiene un niño por el modo como fue concebido? ¿Es menos niño que otro?
La organización Para Hacerse Oír-Hablemos Claro escribió una carta al Juez de Familia Raúl Tomaselli y difundió un comunicado a propósito de la decisión que se espera, por parte del Juzgado de Familia de Concordia, Entre Ríos, sobre la autorización solicitada para practicar un aborto a una menor de 11 años que habría quedado embarazada de un adolescente de 16, presumiblemente de su entorno familiar.

Antes que nada, es necesario aclarar que la protección de los niños concebidos y no nacidos posee rango constitucional en nuestro ordenamiento jurídico, a partir de la elevación a tal jerarquía, en el año 1994, de la "Convención sobre los Derechos del Niño". (Ley Nº 23.849, sancionada el 27 de noviembre de 1990), por lo cual ya no tienen cabida las excusas absolutorias contempladas en el Art. 86 del Código Penal.

Pero lo que debe ser destacado es que legitimar el aborto, por cualquier razón que fuera, significa propiciar una concepción reduccionista de los derechos humanos, según la cual los niños pueden nacer o no conforme hayan sido concebidos.

Entonces cabe preguntarse: ¿Qué culpa tienen los niños? ¿Son menos niños que otros por la forma en que fueron concebidos en el seno materno?
De ninguna manera, porque el derecho a la vida es sagrado e inviolable en cada momento de su existencia y, por lo tanto, negar ese derecho es negar todos los derechos que, precisamente, tienen sentido desde el primer instante de la concepción.

La vida humana, pues, comienza con la concepción. Es un hecho científico con demostración experimental y no se trata de un argumento metafísico o de una hipótesis teológica, como lo afirmó la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires (Declaración sobre el aborto provocado, aprobada por el Plenario Académica en su Sesión Privada del 28 de Julio de 2004, ratificada el 25 de octubre del año 2010 en la declaración “La ética y el juramento médico defienden al niño por nacer y toda vida”).

El célebre Dr. Bernard Nathanson, obstetra y ginecólogo, recientemente fallecido, quien se transformó en un líder provida después de haber practicado cerca de 60.000 abortos, exhortó a que una violación –de suyo algo realmente terrible- no sea seguida “de otra, no menos terrible, como lo es la destrucción de un ser vivo”, con lo cual lo único que se consigue es “aumentar el trauma de la mujer, al destruir la vida de un ser inocente”, cuya vida tiene valor en sí misma, aunque haya sido creada en circunstancias tremendas. (cfr. Congreso Internacional, Colegio de Médicos de Madrid, 1984)

Desde el punto de vista de la niña embarazada, Hacerse Oír
se refiere a las consecuencias que el aborto tendrá para su salud física y psicológica, dado que se la sometería a la experiencia más deshumanizante y traumática que se pueda sufrir. Experiencia que desatará en ella, la madre, un proceso de duelo, muy doloroso, sumamente difícil de resolver por parte de quien ha tenido participación directa en la muerte de su propio hijo, sobre todo tratándose de una adolescente de 11 años con una estructura psíquica propia de esa edad que la hace aún más vulnerable. Duelo que volverá una y otra vez, con manifestaciones psíquicas y físicas graves como consecuencia de la culpa que no pudo ser elaborada.
(cfr. “El Derecho a la vida es el Primer Derecho Humano Universal a partir del cual tienen sentido los demás derechos -Respuesta frente al planteo del aborto como un derecho-Duelo obturado”, Lic. Araceli Ramilo Alvarez, in www.hacerseoir.org)

Madre e hijo, concluye Para Hacerse Oír-Hablemos Claro, son dos sujetos de derecho a los cuales hay que proteger desde el momento de la gestación, de manera integral, brindándoles atención en el área físicopsicológica, así como social y económica, como también trabajando el vínculo madre- hijo desde un inicio y, en los casos extremos en que este vínculo no se pueda dar, favoreciendo la adopción, pero nunca la muerte de un ser inocente.

Esperamos que en este caso en particular, donde resulta especialmente importante adecuar a la edad de la madre la contención médica, psicológica y emocional, la decisión por la vida del Juzgado de Familia de Concordia, favorezca que ambos, la adolescente y el niño por nacer, cuenten con todos los recursos que merecen y necesitan.
Martín J. Viano Lic. Araceli Ramilo Alvarez
Directores


Otras publicaciones de este usuario: